Reír o no reír,
he ahí la carcajada.
No me río de su inocencia,
sino de su ingenuidad.
No me río de su ira,
sino de su miedo.
No me río de su lujuria,
sino de su promiscuidad.
Pues la carcajada es sublime,
si ríes conmigo,
pero es majestuosa si rio de ti,
y no te das cuenta.
No me río de su llanto,
sino de lo que tratan fingir.
No me río de su felicidad,
sino de lo tristes que están.
No me río de sus corazones,
sino de lo vacios que están.
Para mí no es necesario,
abrir la boca para reír.
buaaaaah que desfaseee jajaja, primer conmentario de la historiaa jajaja, solo faltan kebabs en el poemaa xD
ResponderEliminartio no te has dado cuenta de que es una metafora hacia los kebabs. En fin si es que esto de no estudiar lengua y literatura al final pasa factura
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